Árbol kiri

La Paulownia o Kiri es un árbol de rápido crecimiento muy popular a nivel mundial porque bien utilizado ayuda al medioambiente e impacta positivamente en la economía local sobre todo de pequeños agricultores que puede compatibilizar la agricultura con la producción de madera semipreciosa y beneficiarse de las flores en la apicultura.

El kiri fija grandes cantidades de CO2 por año. Por lo que se utiliza en planes de compensación de gases contaminantes.

Además se caracteriza por crecer en suelos pobres y es una especie resistente a condiciones adversas del clima. Aunque cabe destacar que siempre depende de la calidad de la planta y la forma de plantación, porque si bien es un cultivo que destaca por su tolerancia al estrés, condiciones abióticas extremas pueden afectar su normal crecimiento como cualquier otra planta, por ejemplo, las heladas tardías en primavera.

Tiene su centro de origen en China pero su uso se ha extendido por todo el mundo, donde pueda crecer. Hace más de 2000 años que se utiliza su madera, entre otros usos, para embarcaciones, muebles y bioenergía.

Cuenta la leyenda que se plantaba un kiri cuando nacía la princesa en China y su madera se cosechaba y se utilizaba para su boda, por ello también es conocido como árbol emperatriz.

Es un árbol que puede llegar a medir 58 m, pero cuando se utiliza para generación de madera por lo general se corta a los 10 años, dependiendo de las condiciones de suelo y clima es la altura que puede alcanzar. Rebrota hasta 6 veces luego de sucesivas cosechas y se ha popularizado en los últimos años porque como desarrolla elevada biomasa, capta CO2 de forma muy eficiente y se ha propuesto su utilización para fines de mitigación de Cambio climático.

La flor del kiri tiene diferentes tonalidades rosadas y moradas, varía según la especie. Se llenan de polinizadores.